Guía para elegir tarjetas de presentación personalizadas
Las tarjetas de presentación personalizadas se encuentran entre las herramientas de comunicación más habituales en el mundo laboral. Su utilidad se extiende a todos los sectores y a aquellas empresas y profesionales autónomos que buscan dejar un punto de referencia para su cliente o para quien, algún día, podría llegar a serlo. Las diferentes formas, combinadas con los tipos de papel disponibles y, por supuesto, con las técnicas de impresión, permiten una personalización prácticamente ilimitada en todos los aspectos. También son muchas las posibles ideas de uso: las tarjetas de presentación personalizadas pueden repartirse durante una feria o un congreso, pero también en un restaurante, tanto si se trata de una trattoria como de un lounge bar junto al mar. Cuando el cliente vuelva a encontrar la tarjeta, identificará enseguida ese lugar o esa persona y sabrá cómo ponerse de nuevo en contacto.
Formatos disponibles
Los formatos y las dimensiones disponibles responden a las principales necesidades de las tarjetas de presentación personalizadas: son fáciles de llevar en el bolsillo, tienen un tamaño reducido y se combinan perfectamente con portatarjetas de visita personalizados. Su forma es principalmente cuadrada o rectangular, según el modelo elegido. Las medidas también varían en función del producto, pero, de manera orientativa, la anchura casi nunca supera los 95 milímetros. La longitud, en cambio, difícilmente supera los 60 milímetros, salvo en el caso de una tarjeta cuadrada. Para obtener información precisa y detallada sobre cada producto, basta con consultar su ficha correspondiente.
Papel: el principal material de las tarjetas de presentación personalizadas
El material sin duda más común y práctico para las tarjetas de presentación personalizadas es el papel. Sin embargo, puede ser de distintos tipos, lo que permite a la empresa elegir el producto que considere más adecuado según sus necesidades. Una opción muy particular es el papel con semillas de flores silvestres, que puede plantarse después de su uso y presenta un aspecto muy natural. Es ideal para agroturismos, viveros y empresas de jardinería. Más habituales son el papel blanco y el papel kraft, ambos mates y, por tanto, menos reflectantes y de aspecto más sobrio. El papel kraft, en particular, se caracteriza por su color marrón/beige natural y transmite una sensación artesanal, mientras que el papel blanco es más neutro y se adapta bien a contextos profesionales. Si una empresa quiere optar por tarjetas de presentación personalizadas especialmente resistentes, una de las mejores opciones es la cartulina resistente al desgarro, creada específicamente para soportar roturas y pliegues.
Posibles cubiertas
La parte que más destaca inevitablemente en las tarjetas de presentación personalizadas es la cubierta. Al personalizarla, la empresa o el profesional autónomo decide cómo quiere que el cliente lo recuerde. A menudo, la primera impresión es la que permanece durante más tiempo en la memoria y, gracias a las distintas técnicas de impresión disponibles, es posible elegir el estilo que mejor se adapte a la ocasión. Un despacho de abogados querrá sin duda una imagen sobria y profesional, mientras que un artista del mundo del espectáculo, como un mago o un humorista, querrá transmitir alegría y cercanía. Todo ello es posible porque, una vez seleccionado el producto deseado, la personalización queda en manos del cliente.
Las técnicas de impresión más adecuadas
Entre todas las técnicas de impresión disponibles, la que probablemente mejor se adapta a las tarjetas de presentación personalizables es la impresión digital. Al ser una técnica moderna y muy versátil, permite obtener un resultado de alta calidad y, al mismo tiempo, realizarlo con rapidez. Otra característica típica de este procedimiento es la posibilidad de imprimir en cuatricromía. De este modo, la imaginación no tendrá apenas límites y los colores y matices podrán resultar vivos y uniformes. Otras dos técnicas posibles son el transfer digital, que también puede ofrecer un resultado casi fotográfico, y la tampografía, versátil y económica.
Algunas ideas de uso para las tarjetas de presentación personalizadas
Como también puede leerse en este artículo de Forbes, no existe un verdadero límite para los posibles usos de las tarjetas de presentación personalizadas. Gracias a su versatilidad, resultan útiles en muchas situaciones. Recibirlas en un congreso, una feria o un evento promocional es muy habitual, tanto para un visitante como para un empleado de la empresa expositora. Son casi imprescindibles para quienes, como los agentes inmobiliarios y los responsables comerciales, necesitan que el cliente los recuerde bien y sepa cómo ponerse en contacto con ellos cuando sea necesario. Dentro del mundo de los profesionales autónomos, las tarjetas de presentación personalizables también resultan eficaces y, sobre todo, necesarias para abogados, ingenieros, asesores y arquitectos. Promocionarse a uno mismo y al propio despacho dejando una tarjeta a los clientes es una excelente forma de entrar en su día a día y transmitir disponibilidad. Otra posible combinación es la de las empresas que, dentro de un kit de bienvenida, podrían recibir a los nuevos empleados con tarjetas de presentación personalizadas, bolígrafos personalizados y memorias USB personalizadas. Este artículo también se utiliza desde siempre en hoteles, bares y restaurantes, especialmente para favorecer que el cliente haga publicidad indirecta del establecimiento mediante el boca a boca.
Si necesitas más información o quieres una checklist práctica que te ayude a elegir mejor las tarjetas de presentación personalizadas más adecuadas para ti, descarga este documento.
Tarjetas de presentación personalizadas - PREGUNTAS FRECUENTES
Cada tarjeta, según su tamaño y la técnica de impresión elegida, dispone de una zona de impresión correspondiente. Este tipo de información se especifica con precisión en las fichas de cada producto. Si no encuentras lo que buscas, contacta con nosotros.
Sí, sus medidas están pensadas específicamente para poder guardarlas tanto en monederos personalizados como en monederos comunes. Una de sus principales características es precisamente que sean fáciles de llevar en el bolsillo, un requisito prácticamente fundamental para este tipo de producto.
Generalmente son rígidas. Su composición de papel tiende a no permitir que se doblen sin que el producto quede después dañado o modificado de forma permanente. Para obtener información exacta y detallada, se recomienda consultar siempre las fichas de producto o contactar con nosotros.
Sí, la mayoría, al estar fabricadas con papel totalmente reciclable, se incluyen entre los productos de carácter ecológico. También se pueden elegir modelos de papel kraft o papel con semillas, para transmitir de inmediato una impresión de atención al medio ambiente a quien reciba la tarjeta.
Cada producto tiene sus propias especificaciones, pero en la mayoría de las tarjetas personalizadas es posible imprimir textos y logotipos tanto en el anverso como en el reverso.
Por lo general, los costes de impresión no están incluidos pero, en las tarjetas personalizadas, puede ocurrir, dependiendo del producto en cuestión, que la impresión digital sí esté incluida. Para obtener información exacta y detallada, consulta siempre las fichas de producto o contacta con nosotros.
Sí, es totalmente posible. Para garantizar que el código QR funcione correctamente y pueda ser leído sin problemas por todos los smartphones, es fundamental que exista un fuerte contraste cromático entre el código y el fondo. El código debe ser siempre muy oscuro (como negro, azul noche o gris antracita) y estar impreso sobre un fondo muy claro. También se recomienda evitar la inversión de colores (código claro sobre fondo oscuro), ya que muchos lectores podrían no ser capaces de decodificarlo.
Depende mucho del mensaje que quieras transmitir, pero la información que se incluye con mayor frecuencia en las tarjetas de visita es: nombre completo de la persona o empresa, dirección física y de correo electrónico, datos de contacto telefónico y, si resulta útil, un código QR.






